martes, 22 de octubre de 2013

Los disquetes

Buenas tardes a todos, estreno mi blog con algo que se me ha venido a la cabeza mientras buscaba unas piezas para un ordenador.

El caso es que me he encontrado nada más y nada menos que unos cuantos disquetes en una caja... la de recuerdos que se me han venido de golpe...



Para los más jóvenes, los disquetes eran como un CD de plástico flexible negro metido dentro de una cajita de plástico duro... Algo así:

Disquete
Fotografía de un disquete
Estos disquetes tenían nada más y nada menos que la escalofriante capacidad de 1,44 MB... Muchos estaréis pensando a qué equivale eso... Pues como dato, cada fotografía de este blog ocupa aproximadamente unos 3 MB, las canciones MP3 que tenéis en el ordenador ocupan aproximadamente 1 MB por minuto...
Teniendo en cuenta esto, os estaréis preguntando "¿Entonces para qué valían esos disquetes?". Pues básicamente solían emplearse para contener archivos de texto o programas para su uso con MSDos (ya os hablaré de él para los que no lo conozcáis). Pero la cosa no quedaba aquí, ni mucho menos, los había que contenían juegos y aplicaciones (en ocasiones necesitabas unos cuantos disquetes para que cogiera...), incluso había versiones de Windows que venían en disquetes, como son el Windows 3.0 y el 3.1...
Disquetes con Windows 3.0
Disquetes con Windows 3.0
Como podéis ver en la imagen anterior, Windows 3.0 venía en 7 disquetes... Esto son 10,08 MB... Windows XP ocupa unos 700 MB, así que meterlo en disquetes sería algo poco productivo (por no decir que una tontería ;) ).
Cabe destacar que estos disquetes traían, como los casetes y los VHS, una tapita que actuaba como protección anti escritura... Los había que ya traían eso destapado de fábrica, pero todo se arreglaba con un trocito de cinta... y ya se podían reutilizar... En la imagen inferior podéis ver un disquete con esa tapita retirada (esto haría que no se pudiera escribir en él)... En muchos disquetes la tapita era deslizable, podías protegerlo o desprotegerlo según necesitaras...

Para los que tengáis portátil o un ordenador bastante reciente, no os molestéis en buscar por dónde se le meterían estos disquetes a vuestro ordenador, es poco probable que tengan disquetera.
Disquetera con un disquete dentro
Disqueteras
Disquetera desmontada

Las disqueteras antiguas eran blancas, por lo menos cuando las comprabas, a los pocos meses ya adquirían ese color característico de los ordenadores antiguos medio amarillento... Luego se modernizaron un poco y las sacaron negras, pero bueno, muchas de las torres que tenían espacio para una disquetera la solían llevar oculta y sólo se veía la ranura por dónde introducir el disquete.
Cuando metías el disquete, a parte del ruido que hacía como si se rompiera algo, notabas que la disquetera aplastaba el disquete y le salía un botón, el cual había que presionar con fuerza (bastante) para extraer el disquete. Cabe indicar, para quién no lo sepa, que este proceso era completamente manual, el disquete tenías que empujarlo hasta que ya no pudieras más, al igual que el botón para extraerlo...

Cuando introducías el disquete, la disquetera retiraba la tapa de metal que protegía el disco interior.
Disquete con la tapa abierta
Disquete con la tapa abierta
Animación que muestra el funcionamiento
Animación que muestra el funcionamiento
Como se puede apreciar en la animación, al aplastar el disquete, el lector se aproximaba al disco, esto le permitía "leer" lo que estaba en él escrito. Era un proceso lento y ruidoso, la verdad...
Para los que queráis saber algo sobre como se hace para escribir sobre ellos, os diré que, como todo en esa época, se escribía con unas minúsculas limaduras de hierro repartidas por la superficie del disco que, dependiendo de la posición, era un 1 o un 0... Todo esto se hacía mediante electroimanes, que eran los encargados de "colocar" las limaduras.
Este mismo proceso lo utilizaban las cintas (tanto casetes como VHS) como actualmente lo usan las tarjetas bancarias y de los aparcamientos e incluso los discos duros también utilizan este proceso... (ya os hablaré de ellos en otro momento)
Esta tecnología hace que sean muy delicados, ya que se pueden rayar y descolocar las limaduras, también acercando un imán (o un altavoz) a ellos se podía perder toda la información...
Pero mirad hasta qué punto estaban extendidos, que hasta se comercializaban cajas de plástico como las de los CDs para protegerlos:
Caja de plástico para proteger los disquetes
Caja de plástico para proteger los disquetes
Cuántos recuerdos se me vienen a la mente con ellos... Desde compartir información (poca) hasta los enormes cabreos de ver toda la información que contenían dañada...

¿Cuántos os acordáis de ellos?¿Tenéis alguno por casa?¿Aún los utilizáis?

Hablando de recuerdos, ¿qué estaba buscando yo?.

Gracias por leerme